Estoy aplastado en la cama con mi pelucho cuadrando el dia y revisando los correos, cuando leo un mail de alguien que en su momento me juzgó mal. Confesaba haber visto solo la punta del iceberg, bastante depredadora, carnal y sexual, de mí y que se asombraba de mi capacidad de análisis y las ideas que planteo en este blog.
Pues sí, ¡¡¡SORPRESA!!!. Alguien por fin entendió que no sólo de profundidades o de vanalidades se enriquece el hombre.
Infinidad de veces me han llamado vanal y plástico, otros me han descartado por intenso y denso, y a mí sólo me queda preguntarme: ¿Y es qué no puedo ser ambas cosas?
Creo firmemente que la riqueza intelectual del hombre no radica en su afan por acumular un conocimiento específico.
Si bien la dispersión no es la mejor receta para un proyecto de vida, como buen regido del psicopompo, ir de lo sublime a lo balurdo y disfrutar no sólo ambas experiencias si no el trayecto entre ellas, han constituido la esencia de mi viaje por esta vida.
En mi mp4 puedes ir de turandot a selena, de britney a fitzgerald, pasando por gilberto santa rosa, las chicas del can o maria callas.
Horror de horrores para los puristas, disfruto por igual atonement que transformers. No menosprecio el género, sino la mediocridad.
Para mí el hombre es más rico en la medida que acumula lo que le da placer y siempre será más rico el que tenga la habilidad de encontrarlo, hasta en las cosas más insospechadas. El mezquino y segregacionista, al desplazar lo "moralmente bueno" de lo "moralmente malo", no se da cuenta que está acumulando miseria y apartando la posibilidad de ser rico.
Hoy soy un hombre increiblemente rico, porque me he dado cuenta que hasta los ronquidos de mi pelu me dan placer. Saberlo ahí, respirando (a medias y escandalosamente, pero respirando) me trae una placentera paz.
Espero poder seguir encontrado el placer en el ruido, lo exquisito en lo mamarracho, el bien en el mal y ser cada día más rico.
martes, marzo 18, 2008
viernes, marzo 14, 2008
Mejorando cada día
Aun no entiendo cómo se hace, no sé cómo funciona, pero estoy posteando desde mi celular. Espero poder con esta tecnología poder ser más consecuente. Tengo la excusa, la tecnología y el comemierdismo jajaja. Ahora estaremos aun más en contacto. Claro, sin word cerca con su fabuloso diccionario, espero recuperar mi vieja ortografía, aunque seguro se me escaparan algunos detalles más relacionados con el medio q con el motivo. Si se me escapa un "q" por "que" espero me perdonen, pero es que la señora q tengo sentada enfrente, no sé si por envidia, tormento o mera cibernetofobia, me está mirando feo...
domingo, marzo 09, 2008
Sin Chupón Para los Débiles
Ansias de sangre y destrucción de lo que nos queda como humanos.
Eso es lo que provoca al salir de ver No country for old men. La cosa es sangrienta, inhumana, despiadada, profundamente reflexiva y sobre todo desesperanzadora. Hace tiempo jugábamos con una frase "a quien hay que matar" al referirnos a los pasos conducentes a la obtención de algún contrato o resultado deseado, pero nunca lo había visto en la perspectiva de un fabuloso Bardem asesinando a diestra y siniestra por un código de honor muy propio y para nada claro, con un falso objetivo tras otro ocultando su propia orgásmica ansiedad asesina.
Más allá del hecho de que la película no me gustó, ya sea por esa estética tan documentalista, aplanada e hiperrealista que ha infectado la visión de los directores americanos postmodernistas, o por la absoluta falta de una adecuada banda sonora, más allá de que el ritmo tenga desvaríos o los movimientos de cámara interesantes no existan, los personajes resultan cercanos y extrañamente humanos dentro de tanta deshumanización.
El mensaje final de la película no puede ser más claro, cuando se decide ser malo, más vale serlo por completo y desprenderse de todo rasgo de humanidad so pena de terminar peor que violador en cárcel venezolana. Esta imagen deshumanizada se mezcla con lo que presencio hoy en la parada del metrobús (mi sitio habitual de inspiración), una madre con un hijo preadolescente y otro de no más de año y medio mira cansada y distraída el lugar por donde debería venir el susodicho y retrasado metrobús. El mayor abusa del menor en las formas habituales y en una de esas el chupón rueda por la acera. El bebé está a punto de llorar; arruga la cara, los ojos se cierran y anegan, la mano inexperta del mayor agarra el chupón y sin siquiera sacudirlo se lo mete en la boca.
Un chupón que rodó por la acera.
La alarma y el dolor me estrujan el corazón, pero no hago nada. En otras oportunidades lo he hecho, como cuando aquella niña en el vagón del subterráneo casi se mete un chicle pegado bajo el asiento a la boca. Pero hoy solo observé. Quizás el rostro deshumanizado y autómata de la madre indulgente y cansada no daba para un regaño, quizás temía la peor reacción de un animal exhausto y acorralado por su denigrante realidad: un grito, una agresión hacia los niños y hacia mí por metiche y entrometido.
El daño ya estaba hecho. Si se va a morir por alguna bacteria ya estaba en su organismo y dudo que su madre haga algo por él o se dé cuenta a tiempo de que algo malo pasa en su bebé. Tanta deshumanización solo me lleva a pensar y concluir dudando: ¿A medida que nos deshumanizamos nos volvemos más autómatas o más animales? Bardem parece un terminator, sin dolor, pena o emoción, la indiferencia de la madre la hace parecerse a una máquina en reposo programada para responder solo ante la llegada del metrobús. Pero igual los débiles mueren, aquellos con rasgos de humanidad, caridad o inocencia infantil, están destinados a desaparecer, en un puro y simple proceso de selección natural, muy animal por cierto. Y me doy cuenta q ni los buenos días me han dado. Que no he visto ni a quienes me rodean. Que no ayudé al niño, que tome café, fui al baño, me duché, escarbé por un par de medias, salí y caminé, observé y aquí voy camino al instituto a decir sin pelos en la lengua y liberado de cualquier emoción "a quién hay que matar hoy".
martes, marzo 04, 2008
Pantaletas de Rayón con Jabón Azul
A las 5:30 AM prendió el televisor en globovisión y la noticia que me despierta es la de que Chávez ha mandado a retirar la embajada de Venezuela en Bogotá y a enviar tropas a la frontera con Colombia. Quedé helado frente al televisor: los 15º me helaron por fuera y semejante exabrupto diplomático por dentro. Es tan absurda la situación que aun pienso que lo visto fue una extensión de una terrible pesadilla generada por el estrés político. pero no, después del baño sigue la misma noticia y comienza mi mente a volar. Lo primero que llega a mi mente es la imagen de mis amigos importadores de ropa colombiana e inmediatamente me traslado al Palacio del Blummer y la siempreterna Leonisa que ha sido marca obligada de ropa interior femenina entre las venezolanas; desde la mas paupérrima hasta la mas encopetada alguna vez tuvo o tiene una Leonisa en su closet.
Pasta de diente, jabones de tocador, desodorantes, afeitadoras, y otra infinidad de productos de higiene y belleza personal también provienen de Colombia, amen de los condones y lubricantes íntimos que reposan en mi mesa de noche.
En fin, el plan de afearnos que tiene Chávez implantado y en movimiento desde que se volvió revolucionario comunista, nos esta llevando poco a poco a tener que usar pantaletas de rayón nacionales y jabón azul para bañarnos, sé que parecerá exagerado, pero en las guerras y sobre todo en las preguerras no hay tal cosa como pleno abastecimiento y menos cuando lo hacemos con un país hermanos al que hemos cedido los derechos casi plenipotenciarios sobre el cuidado de nuestra belleza.
Acabo de salir del cine de ver la hermosa Atonement (es recomendable verla lo antes posible) y más allá de la exquisitez estética o la magnificencia del guión, además de buenas actuaciones e ingeniosa banda sonora, la ubicación histórica en plena Segunda Guerra Mundial, no me deja más que pensar en todas las vidas (no quiero contar el lacrimosísimo final), perdidas en un conflicto llevado a cabo por un hombre como tú y como yo, que simplemente descubrió que por gusto, ocio o genuina locura megalomaniaca podía sacrificar a todo un pueblo por la gloria de la revolución misma... Perdón, era la gloria de la nación alemana.
Y pregunto, que necesidad tenemos los venezolanos, después de mas de 100 años de neutralidad y paz bélica de entrar en conflicto con un país tan querido y tan igual a nosotros. Los resentimientos, los odios, los menosprecios por el pueblo colombiano y sus emigrantes que huían del horror de los secuestros y los asesinatos de la guerrilla quedaron en el pasado y se mezclaron con nosotros trayendo unidad y amor entre nosotros; ir a Colombia de compras o tener amigos hijos de colombianos es algo absolutamente normal entre nosotros.
Vamos entonces a pelear contra quiénes ¿Contra la mamá de mi ex? ¿La señora del kiosco de la esquina? ¿El director para Latinoamérica de alguna empresa transandina, que aparte de bello, muy educado y con un acentico que ummm?
Siempre fui hombre de paz y he abogado por la paz desde que tengo uso de consciencia y no pienso dejar que ningún delirio proFARC lleve nuestros jovenes a dejar la vida en ninguna frontera.
Este tema deja mucha tela que cortar, desde una revisión concienzuda de si el general barrigón esta en condiciones de liderar una tropa, no para repartir pollos sino plomo y si las madres de nuestro pueblo estarán dispuestas a aupar a sus hijos recién salidos de la adolescencia a matar a su primos lejanos, al sobrino de su comadre o al pariente lejano de la vecina que aun está en Colombia y le toco lidiar con este loco que anda buscando pleito donde no se le ha llamado.
Ahora queda esperar a ver que pasa, hay que ver si entre las tropas hay suficiente ceguera como para iniciar un conflicto armado que no nos pertenece como pueblo, y me debato entre dos emociones opuestas ante la posibilidad de que en verdad pase lo peor que siempre puede pasar... Absolutamente nada.
Pasta de diente, jabones de tocador, desodorantes, afeitadoras, y otra infinidad de productos de higiene y belleza personal también provienen de Colombia, amen de los condones y lubricantes íntimos que reposan en mi mesa de noche.
En fin, el plan de afearnos que tiene Chávez implantado y en movimiento desde que se volvió revolucionario comunista, nos esta llevando poco a poco a tener que usar pantaletas de rayón nacionales y jabón azul para bañarnos, sé que parecerá exagerado, pero en las guerras y sobre todo en las preguerras no hay tal cosa como pleno abastecimiento y menos cuando lo hacemos con un país hermanos al que hemos cedido los derechos casi plenipotenciarios sobre el cuidado de nuestra belleza.
Acabo de salir del cine de ver la hermosa Atonement (es recomendable verla lo antes posible) y más allá de la exquisitez estética o la magnificencia del guión, además de buenas actuaciones e ingeniosa banda sonora, la ubicación histórica en plena Segunda Guerra Mundial, no me deja más que pensar en todas las vidas (no quiero contar el lacrimosísimo final), perdidas en un conflicto llevado a cabo por un hombre como tú y como yo, que simplemente descubrió que por gusto, ocio o genuina locura megalomaniaca podía sacrificar a todo un pueblo por la gloria de la revolución misma... Perdón, era la gloria de la nación alemana.
Y pregunto, que necesidad tenemos los venezolanos, después de mas de 100 años de neutralidad y paz bélica de entrar en conflicto con un país tan querido y tan igual a nosotros. Los resentimientos, los odios, los menosprecios por el pueblo colombiano y sus emigrantes que huían del horror de los secuestros y los asesinatos de la guerrilla quedaron en el pasado y se mezclaron con nosotros trayendo unidad y amor entre nosotros; ir a Colombia de compras o tener amigos hijos de colombianos es algo absolutamente normal entre nosotros.
Vamos entonces a pelear contra quiénes ¿Contra la mamá de mi ex? ¿La señora del kiosco de la esquina? ¿El director para Latinoamérica de alguna empresa transandina, que aparte de bello, muy educado y con un acentico que ummm?
Siempre fui hombre de paz y he abogado por la paz desde que tengo uso de consciencia y no pienso dejar que ningún delirio proFARC lleve nuestros jovenes a dejar la vida en ninguna frontera.
Este tema deja mucha tela que cortar, desde una revisión concienzuda de si el general barrigón esta en condiciones de liderar una tropa, no para repartir pollos sino plomo y si las madres de nuestro pueblo estarán dispuestas a aupar a sus hijos recién salidos de la adolescencia a matar a su primos lejanos, al sobrino de su comadre o al pariente lejano de la vecina que aun está en Colombia y le toco lidiar con este loco que anda buscando pleito donde no se le ha llamado.
Ahora queda esperar a ver que pasa, hay que ver si entre las tropas hay suficiente ceguera como para iniciar un conflicto armado que no nos pertenece como pueblo, y me debato entre dos emociones opuestas ante la posibilidad de que en verdad pase lo peor que siempre puede pasar... Absolutamente nada.
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