miércoles, enero 26, 2005

y no pasa nada...

Hoy no hay foto porque no hablaré de intimidades ya que hay un tema en particular que me atormenta por estos días y es que a parte de gran homosexual de la república, también tengo mi corazín gay y humanista pero de derecha , y disculpen si hoy hablo de política (solo me falta hablar de religión para ser completamente controversial).

Estoy genuinamente preocupado con Condee y sus comentarios (sobre todo, porque aun no he acondicionado mi residencia para albergar a todos los marines que deseen pasar unas noches de deliciosa lujuria tropical). Lo que está pasando en el país con sus relaciones internacionales es realmente serio y problemático, y aun así me temo siempre lo peor.
Pero ¿Qué es lo peor? ¿qué nos invadan los gringos? ¿qué estalle una guerra con Colombia? ¿qué el "presi"(diminutivo para "presidente" y "presidiario", funciona con ambos significados incluso simultáneamente) muera en manos de algún espía de la CIA o la NSA? ¿qué estalle una revolución en la calle como la de los 70 y Vietnam? ¿qué mueran miles en terribles enfrentamientos frente al Palacio de Miraflores?

NO

Nada de esto es tan terrible como la horrorosa posibilidad (antes vivida) de que:

NO PASE ABSOLUTAMENTE NADA.

Vivimos ante la constante amenaza de que ocurra algo, la eterna expectativa de que algo está por pasar, es una angustia que antecede a los eventos importantes, es como vivir todo el tiempo en la antesala de la oficina donde nos van a entrevistar para un empleo, o si lo quieren mariquear más, es como vivir día y noche esperando el resultado de quienes serán la primera finalista y la nueva Miss Venezuela.

A aquellos que nos duele nuestro país, que adoramos al comunismo en los libros, pero que entendemos que las utopías sólo viven en el mundo de platón, nos sentimos con un pariente cercano en el quirófano esperando noticias de una cirugía de corazón abierto.

NOS VAMOS A MORIR, sí como no, pero de un infarto o de una ulcera sangrante y jamás por la guerra por el poder. Hemos presenciado marchas multitudinarias, escándalos políticos tan notorios que hubieran tumbado hasta al más poderoso emperador romano, militares alzados, vemos como el cuero lo pisan por un lado y se levanta por el otro, y no pasa nada.

Estaría más tranquilo en un país convulsionado; aun recuerdo las noches de marimba en Chacao, caminando entre fogatas de cauchos quemados, hombres encapuchados y los pulmones colapsados de tanto aspirar sustancias tóxicas, pero feliz. La esperanza entraba con el humo, y el fuego iluminaba el camino de una salida. Pero luego no pasó nada. Ha sido como una increíblemente larga enfermedad en la que tratamientos tras tratamientos sólo han servido para afianzar las sospechas de que la enfermedad es grave, pero no hallan la cura.

Cada vez que oigo a la gente esperanzada (con su 0,00001% de probabilidad de éxito) me da un miedo tan bravo de pensar en la decepción tan grande que se llevará cuando vea que a la final no pasa nada.

Hemos consultado oráculos, la gente no para de preguntarme que nos deparan los astros para este año político, desde el tabaco hasta el péndulo, todo hablan de una nueva era de prosperidad y justicia en el país ¡PERO COÑO, PA' CUANDO!!!
He decidido algo con mi actitud hacia el país y es que al igual que con las citas ciegas de internet o con las películas muy publicitadas, no pienso tener más expectativas, viviré cada día y arreglaré el espacio para albergar a mis marines y si no pasa nada, me confomaré con tener un insinuante y excitante cuarto de visitas lleno de fotos de marines "en acción"...

miércoles, enero 19, 2005

¡¡¡VIEJO!!! ¡¿YO?!


Sigo en el parque
Foto tomada por: Gerardo.
En la foto:
Que feliz es esta flor que se puede dar el lujo de mostrar sus genitales y ofrecer su sexo a todo aquel que quiera verla y disfrutarla...
En el post:

Conversaba con un joven de 24 años, delgado, precioso, BELLO, HERMOSO, GLORIOSO, APOLINEO, y le comenté casualmente que recien había conocido a un señor muy mayor que siendo gay se había dado el lujo de llegar a viejo (casi 70 años o algo más, no pude calcular bien y me dio pena preguntar). El muchacho, que se nota que tiene una sobredosis de Coelo en su cabeza o de New Age para el consumo masivo responde cándidamente: “¿y cual es el problema?, todas las personas tienen derecho a conseguir a alguien en su vida sin importar raza, credo, sexo o edad”
irritado ante esta respuesta tan edulcorada artificialmente y plena de sabores y colores artificales , pregunte respetuosa pero ironicamente “¿le echarías bolas?, te paso el teléfono y el contacto, el tipo te trataría como un rey, está desesperado por alguien que lo trate como ser humano, tiene plata, apartamento propio, todas las comodidades, pero también arrugas y donde antes había músculo ahora hay flacidez, ah y no es precisamente una Máquina Sexual.. tu sabes… el corazón, la próstata...”

Adivinen la respuesta…

De un promedio de vida cercano a los cincuenta a principios del siglo XX, ahora es muy común conseguir octogenarios; la investigación médica trabaja arduamente por prolongar nuestras vidas más allá de los límites conocidos creando un nuevo grupo de viejitos que no son aptos para el mercado laboral y que en su mayoría no se adaptan a los violentos cambios del siglo XXI. Esta gente nació sin celulares, internet, computadoras personales, calculadoras de bolsillo (menos una palm), secadoras de ropa, hornos microondas, mac donald, tv a color, couriers privados, compras online, canales de películas 24 horas, imágenes satelitales, etc etc etc.

Para nosotros los “jóvenes” hablar de estas cosas nos resulta cotidiano, pero que decir de la generación que viene que a los tres o cinco años ya saben usar editores gráficos sencillos, procesadores de palabras, controles remotos y teléfonos celulares. Para ellos ese camastrón que tengo en la sala que solo tiene bandeja para 3 CD’s y que todavía tiene unidad de Casete y Plato es literalmente un artilugio del siglo pasado; mi sobrina de cuatro años detesta al VHS, porque no tiene bonus material ni opciones de lenguaje, la imagen no es tan nítida (a veces tiembla) y en el home theatre de su cuarto no se oyen los pasos del malo de la película como si lo tuvieras en la nuca, tiene las santas bolas (perdonen la expresión) de decirme, aplastada en mi sofa y queriendo ver Fantasia:

- Ay nooo … tio, si no la tienes en CIDI no está completa.
- Si está completa, es original y se ve bien.
Pongo la cinta en el vhs y comienza la película.
- Ponla en Inglés
- Tu no hablas inglés
- Tío, pero en mi casa yo veo las películas en inglés
Las ve una vez en cada idioma del menú, así cualquiera termina políglota.
- Esta es en español.
- Tio, vamos a ver lo demás que trae la película…
- No trae más nada.
- ¿Ves tío? No está completa ...
aquí van unos incómodos segundos de silencio
... adelántala hasta los “popótamos” bailando.
Presiono Fast Forward y comienza a pasar la película más rápido.
- Tío, así noooo… busca en los cuadritos de película (N.T.: Menú de capítulos del DVD)
- Este no tiene menú de capítulos
- Algunos CIDIS tampoco, pero son chimbos
(ya diferencia entre DVD original, DVD pirata y Video CD ¿Qué tal?)
¿Falta mucho?
- No me acuerdo a que altura está…
- Ay no tío, si no la tienes en CIDI, mejor vemos otra cosa…

Y así agarró los controles remotos con increíble maestría y cambiando de modo Video/TV apretó tres o cuatro botones y estábamos viendo cartoon network mientras yo veía con nostalgia como mi cinta de video salía del aparato para ser engavetada en el closet de los chécheres pensando en donde conseguiría la versión en DVD y recordando como pasé toda una estudiando las funciones el control remoto y aun me enredo.

Igual está ocurriendo con toda esta segunda revolución sexual que nos ha abierto tantas posibilidades. A veces me siento ridículo cuando en algún programa presentan una situación homosexual, buscando escandalizar y abrir espacios de expresión, igual que lycille ball fue la primera mujer en salir embarazada en su show de televisión. O aquel primer beso entre dos hombre que se dieron en Dallas o en Falcon Crest o en Dinastía ( la verdad ya no me acuerdo ¿será que estoy viejo?), para ella será normal que su tío sea gay y llegar a mi casa y encontrarse con su “otro tío” que no es tío-tío, pero que es como un tío y que vive con su tío desde que tiene uso de razón y quizás (OJALA) recuerde aquella fiesta que dieron sus “tíos” cuando salió aquella famosa y escandalosa reforma del código civil y la constitución de la república que aprobaba las uniones de personas del mismo sexo.

En un post anterior decía que 30 años no son nada, pero les recuerdo que la primera Macintosh salió en 1985 y yo tenía ya 11 años (todavía tengo mi primera 512, no puedo deshacerme de ella). Yo jugué Atari, Colleco vision, Intellivision, y llegué hasta el nintendo (y alguito de supernintendo), yo estuve ahí cuando se hizo la primera transmisión a color en TV de Venezuela, vi la versión original de ET en el cine (el día del estreno), vi películas en Beta, tengo mis LP’s de Dinamita y Breakdance, tenía miles de juguetes de la Guerra de las Galaxias y tenía un romance secreto con Han Solo. Ah, y si alguien se iba del país, había que esperar 3 y 4 semanas a que llegara una carta para tener noticias o pagar una fortuna en llamadas internacionales.

NO QUIERO LLEGAR A VIEJO.
No en esas circunstancias.
Me niego a ser un señor que no entienda como es posible que me tengan que abrir la cabeza para implantarme un chip para tener mi propia línea de Telepathicphone Co. o con miedo a lo que se pudiera sentir en el famoso Sensorama del Mundo Feliz de Aldous Huxley. No quiero terminar mis días con mi vieja iMac G800 descontinuada y con monitor holográfico (que antigüedad!!!!) y con velocidad de conexión (si se puede llamar a eso velocidad) de apenas 1024 terabytes por nanosegundo.

Por favor si me llegan a ver así JALEN EL CABLE que me mantiene conectado a mi cuerpo cibernético que ha reemplazado todas mis funciones orgánica, que de paso ya está pasado de moda y la gente llama cariñosamente “el ladrillo ese”.

lunes, enero 17, 2005

Pa' fuera o Pa' Dentro


Parque del Este
Tomada por Gerardo.
Gracias a todos aquellos que se han tomado la molestia de revisar lo que aquí se dice, aun cuando pueda hacer sonar algunas teclas sensibles de nuestro machismo latinoamericano. La tolerancia manifestada por la blogosfera ha sido una revelación.

Recientemente anduve por el Parque del Este y en el Jardín Xerófito descubrí estas pencas que al crecer quedan marcadas por la presión ejercida por sus antecesoras, creando originales patrones que no le permiten olvidar quien es y de donde viene.

Hoy voy a balbucear algunas ideas con respecto a lo que ocurre al momento de salir del closet. Ya en la anterior entrega hablamos de lo difícil que resulta darse cuenta que uno no es ni lo socialmente aceptado ni lo que nuestros queridos padres esperaban de nosotros.
Que se olviden de los nietos, porque la ciencia no ha avanzado lo suficiente; y que no ahorren para la boda y me den los reales para irme de turismo sexual a Alemania, Praga o Estocolmo, a ver si allá, en los países civilizados donde sí hay legalidad en las uniones del mismo sexo, cumplo con el sueño de casarme y formalizar mi vida emocional.

Pero mientras, ¿cómo se puede ser homosexual en un país tercermundista y tropical dónde al llegar a los treinta y no tener por lo menos un divorcio, una amante y tres pensiones alimentarias, la gente ya comienza a sospechar?

En nuestros cálidos países ya se practica la tolerancia desde su misma fundación, por más que intentaron meternos en la cabeza que los negros eran esclavos y los indios no eran siquiera humanos, nos mezclamos unos con otros haciendo de nuestros genes un hervido de
cruza’o de gallina con cabeza de cochino y rabo de res, creando una raza tan bella que resucita un muerto.

Volviendo al punto del closet, hay algo tan cierto como que el Guaire* aun corre; Marico (y me perdonan la expresión) puede ser cualquiera, pero ni de vaina un hijo, sobrino, o ahijado de uno…

Sólo les recuerdo a los lectores que después de Adán no han surgido más personas del barro.
TODOS SOMOS HIJOS DE ALGUIEN.

Hay tres formas de salir del closet:
Por voluntad propia, Por Causas Naturales o Por Accidente.

Por voluntad propia solo ocurre en las series de tv y en algunos casos aislados de reencarnaciones del Rey Arturo o de Ricardo Corazón de León, que tienen unas bolas, digo, un valor tan grande, que salen del closet por el mero hecho de fastidiarle la vida a los demás y luchar por su derecho a ser felices, son también aquellos que inocultablemente ejercen su mariconeidad entre pieles, plumas, lentejuelas y Lycra.

Por causas naturales es una de las formas más comunes de salir del closet. El tiempo pasa, la cosa se pone sospechosa, no hay novias, no hay culos ni tetas en las paredes, no hay pornografía escondida debajo de la cama (bueno, sí hay, pero de otro género y mejor escondida), no hay juegos de béisbol, ni karate, baila sabroso, escribe bonito y aprendió a cocinar incluso mejor que su mamá, y cuando ve la lucha libre se pone un cojín entre la piernas como tratando de disimular algo (¿una erección quizas?).
De repente aparece un amiguito que frecuenta la casa, que se queda a dormir, aparecen los afiches de las primeras mujeres: los más fashion ponen a Beyoncé o Kylie Minogue, los más alternativos a Björk, los chapados a la antigua a Judy Garland, Liza Minelli y Barbra Streisand; mientras, en el equipo de sonido suena un cd mezcladito de Madonna con Cher y los Pet Shop Boys o algún DJ de moda que publicó su mezcla en vivo en el Love Parade de Berlin en el verano pasado.
Algunas madres, muy pocas la verdad, creen que el muchacho es sensible o está atravesando una "etapa", el otro 99% saben que tienen un “posible” marico en la casa y preparan todo para la gran salida… La presión aumenta y cual olla de presión con la goma vencida, el gay explota empatucando a toda la familia con su noticia: “Soy Gay ¿y?”, al principio la revelación quema y deja cicatrices, pero luego no queda más que ser familia, limpiar la cocina, tratar las heridas y seguir viviendo.

Por Accidente es la salida MENOS RECOMENDABLE DE TODAS, es muy dolorosa e implica cierta imprudencia de todos los involucrados: de los gays por hacer lo que no se hace en casa de los padres y de los padres por no tocar la puerta, llamar por teléfono, o mandar un mensajito de texto avisando que van llegando. ¿A quién se le ocurre llegar de sorpresa a su casa y más cuando ya sospecha algo? Madre, Padre, Compadre y Comadre que lee esto, si no quiere saber, sea precavido, que una llamada de celular cuesta 740 Bs. el minuto, y la arrechera de ver a su hijo ensartado por el amiguito, no tiene precio…

Salí del closet hace nueve años (diez el próximo mayo, no recuerdo bien el día), y aun hoy a mi madre le cuesta decir gay, prefiere decir marico, y mi padre tiene pendiente una conversación con su novia para ponerla “up-to-date” acerca de mi status de open gay (prometí no decir nada y darle su tiempo, aunque ella de gafa no tiene nada), ambos tienen muy buenas relaciones con mi actual pareja, incluso voy con él a fiestas familiares y excursiones a la playa (¿Qué tal?) pero llegar a este punto implicó muchos sacrificios, llantos, discusiones, reconciliaciones, puertas rotas, sillas voladoras, terapistas y una nueva actitud ante la vida de todos los implicados.

Fuera del closet el aire es más puro, no huele a naftalina ni a moho y no hay fantasmas recordándonos nuestra condena, pero cuidado con la forma en que se sale no vaya a ser que en el proceso alguien salga herido de gravedad, porque no hay vuelta atrás, y como le decía a un comentador del anterior post
“…cuando la verdad es muy grande hay que meterla con vaselina, o lubricante a base de risas para evitar que el condón que nos protege de contagiarnos del Virus de Realidad Humana se reviente”.

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Guaire: Río/Cloaca, emblemático de Caracas y que la atraviesa longitudinalmente dividiendo la ciudad en norte y sur.
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sábado, enero 15, 2005

CO...O Soy Gay!!!???


guacharo 2
Originally uploaded by cybearccs.

Sigo en las Cuevas del Guacharo y no dejan de asombrarme estas columnas que nada más de pensar en los miles de años que llevan formandose, me hacen sentir que definitivamente 30 años no son nada... Ahora entremos en materia.

Los medios han difundido la idea falsa y generalizada de que el paso más difícil que los gays damos en la vida es “salir del Closet”, es decir, andar por el mundo regando nuestra impronta de mariposones e infartar a nuestra madre, sacarles las lágrimas (o los puños) a nuestros padres y dejar en shock a hermanos, tíos, primos y amigos para nosotros ser “felices”.

Si bien es cierto que salir del closet es duro para todos los implicados (pero de eso hablaré luego en otro post) personalmente creo que lo mas difícil de todo es tomar conciencia de que ESTABAMOS EN EL CLOSET!!!
Una de estas noches, después de 3 whiskycitos con apenas un salpicón de agua y una muy agradable cena con algunos osos amigos (parecíamos una escena de “Brother Bear – Tierra de Osos”), algún peluche se impuso al grupo y comentó que en su adolescencia, cerca de los 15 años, cayó en cuenta de que es homosexual y que ese descubrimiento al enfrentarse con todo lo inculcado en esos años de infancia heterosexualmente orientada, lo habían llevado incluso a pensar en el suicidio.

Asco, miedo, rechazo, negación, son algunas de las emociones que nos invadieron a aquellos que debimos descubrirnos gays en un mundo sin Will & Grace , Los Fabulosos 5, una incipiente y decoloradísima Madonna, y todos los personajes representantes de la diversidad sexual, que ahora parecieran ser mandatorios en las producciones de Cine y TV del siglo XXI.

Ser gay era tabú, era la última frontera moral que podía separarnos definitivamente de nuestros seres queridos, era más fácil migrar a Australia que abrirnos al mundo. Partamos del principio de que la mayoría (con sus consabidas excepciones) venimos de familias heterosexuales con valores y costumbres heterosexuales y donde se espera de los hijos un futuro heterosexual; no nos caigamos a mentiras pensando en la cigüeña y en la abejita, mamá se acostó con papá y seguramente lo disfrutó (no todas, estamos claros) y él también (de eso estamos seguros sino no estuviéramos aquí) desde su “sana” y aceptable relación sexual intergéneros. ELLOS SON STRAIGHTS, y quizás algunos nunca hayan tenido ningún tipo de contacto con este otro lado del mundo.

Algunas frases famosas como: “yo me muero si me sale un hijo marico” o peor aun, “yo lo mato si me sale un hijo marico” eran comunes entre las madres y padres que criticaban al peluquero, al modisto, al vendedor de la tienda de ropa femenina, o a todo aquel que no podía seguir ocultando su incomodidad con la sexualidad socio-impuesta y descaradamente lanzaban al aire sus plumas de pavo real (made in china y de dudosa calidad).

La falta de información llevaba a luchas internas que para muchos parecerán inverosímiles, como por ejemplo aquella tarde de mis catorces, cuando pasé horas en mi cuarto oyendo música, supuestamente estudiando, y pensando si algún día por ser homosexual, tendría que caminar meneando el culo de polo a polo, en zapatos altos, y con un mínimo de maquillaje (pronto entendí que no, gracias a dios por los amigos de las tías).

Ser gay, o mejor dicho, vivir dentro del closet no era fácil, ninguna hada madrina (o hado padrino) va a bajar del cielo con un manual de “Cómo levantarse al compañerito de clases que fue tu fantasía sexual recurrente de 5 años en 10 fáciles lecciones (o for dummies, dependiendo del país en que vivas)” y no existe ningún infomercial que diga “LLAME YA!!! y le mandaremos este increíble video donde aprenderá a conquistar a su vecino que está buenísimo… ASÍ DE FÁCIL

Toma tiempo, dedicación, inteligencia, pero sobre todo Valor y Muchas Lágrimas aprender a relacionarnos con otros iguales a nosotros, requirió de coraje entrar en esa disco para saber que había detrás de la puerta, acercar nuestros labios a aquel primer hombre, quitarnos la ropa frente al otro, hacer el amor por intuición porque nadie nos había dicho como y dormir abrazados, para entender finalmente que aquel calorcito en el pecho era AMOR y no la cercanía de las pailas del infierno donde se quemarían nuestras almas por semejante pecado.

Gracias a Dios llegaron la Internet, Jack & Karen (esos personajes si saben lo que hacen no Will & Grace), el insipidito de Dawson’s Creek, South Park y su profesor Garrison, Queer Eye for the Straight Guy, Gianni Versace, Elton Jhon, George Michael (aunque de él hablaré en otra ocasión, loca reprimida) por supuesto que no podemos olvidar a Madonna, Sinead O’connor, K.D.Lang, DIOS SOMOS TANTOS!!! Y es que ahora ser gay es tan fácil…

Proxima entrega…
Pa’ fuera o Pa’ Dentro… Asumiendo o Cerrando El Closet.

miércoles, enero 12, 2005

Voy al Gym ... Amén


guacha1
Originally uploaded by cybearccs.

A Partir de hoy acompañaré mis post con algunas fotos que he recopilado a lo largo de estos años... no soy profesional, pero es un buen hobbie. En esta foto estaba en las Cueva del Guacharo donde sentía que todo había nacido por ahí, me imaginaba como un espermatozoide perdido en el útero del mundo buscando un ovulo que me permitiera cumplir mi objetivo en esta vida...
Ahora entrando en materia, nada se aleja más de Ricky Martin, que una foto mía en traje de baño en la orilla de la piscina de la casa de la playa. No pudiera decir que soy absolutamente feo, pero la panzota y el pelero (en la cabeza y el cuerpo) me han alejado de ese prototipo de belleza alienígena que pregonan las grandes estrellas del cine y la tv contemporáneas; digamos que me encuentro más cerca del mono que Ben Aflleck (OJO… él se depila).
Soy gordito desde que recuerdo y la mayoría de mis amores, presentes y pasados, han sido desde rellenos hasta gordos, y desde lampiños hasta genuinas alfombras, el problema siempre fue… encontrarlos.
El culto a la belleza (y ni hablar de eso en Venezuela) se ha vuelto obsesivo en todos los grupos sexuales (héteros y homos por igual), salir del trabajo para el gym es la religión moderna; comparar abdominales, bíceps, triceps deltoides y demás, son las nuevas oraciones, tomar aminoácidos, barras proteicas y otros “aumentadores” son la nueva comunión y algo que les quedó del ascetismo fue el constate ayuno y un enorme sentido del sacrificio “No Pain No Gain” (de terror).
Los gays se volvieron entonces en los grandes gurús-sabios-maestros-iluminados-sacerdotes de esta nueva religión en la que los gorditos amantes de los carbohidratos, la buena mesa, una buena TV y que salimos del trabajo para ir al cine, o que en vez de montarnos en una caminadora nos aplastamos en la cama con un buen libro, en los peores pecadores; los chicos de peso somos las modernas magdalenas que injustamente somos endilgados de ser lo que no somos. Nos dicen flojos (sí lo soy), que no tenemos voluntad (a muchos los reto a dejar de fumar), que nos vamos a morir jóvenes (eso no lo sabe nadie sino Dios), etc etc etc, es una retahíla de frases prefabricadas que repiten como adoradores de culto ("ARREPIENTETE!!!"). Y lo peor de todo es… las inquisidoras discotecas…
Dejé de ir a las discos hace años por la misma razón: Ser la burla de la noche, recibir miradas despectivas de estos “adoradores” porque juran que yo también quiero adorarlos (nada más lejos de mi religión), tener que aprender a bromear sobre nosotros mismos y a ser simpáticos porque si además de feos, odiosos, nos jodimos. Lo único que falta en la puerta de las discos es una hoguera para quemar a los herejes que osen intentar entrar al templo donde las orgias sagradas de los modernos semidioses se llevan a cabo.
No me gustan los cultos, reconozco que tengo que bajar de peso por una razón de salud, pero todo a su momento, por ahora he descubierto una nueva religión que medio me funciona “Los Osos”, este nuevo culto también tiene sus dimes y diretes, pero por lo menos me brinda la oportunidad de acercarme a la divinidad…

En una próxima entrega… “Co…o, soy gay!?”

Qué es un diario de hombres?

Definitivamente no es un espacio para echarnos los cuentos de "la primera vez con mi compañerito de clase...", ni para endulzarnos la mente con fantasias sexuales en las que nos deleitamos con las firmes carnes de hombres con el prototipo bradpittsiano (otra vez soltero). Quisiera poder contarles historias reales y en la medida de lo posible verídicas, de la cotidianidad del ser gay, por supuesto que al ser seres humanos sexualmente activos (aunque hay alguno que otro pasivo y muchos célibes por gusto o no) a veces hablaremos de sexo, pero no para masturbarnos frente a la pantalla dejando un patuque sobre el teclado y dañando el lector infrarrojo del mouse, sino para reflexionar en torno a lo que cada quien aspira, que quieren, que nos mueve, como nos discriminan y como nos discriminamos entre nosotros mismos.
Hay gays que no somos "taaaaaan" gays, y lamento informarles mundo... somos los más, somos hombres orgullosos de tener un miembro erectil que de vez en cuando guinda (o al reves un miembro que guinda que de vez en cuando erecta), de tener pelo en pecho (y no pienso depilarme), de tener una barriga cervecera (y no voy pa'l gym), usar barba, tomar caña, gozar con panas, salir con los jevas (en plan de amigos por supuesto) y bailar salsa y merengue (por el simple hecho de disfrutar la fiesta y no de recostarle nada a nadie). El unico detalle es que nos gustan otros hombres.
En la próxima entrega... "No me llames loca... Ok?"

martes, enero 11, 2005

No me llames loca... Ok?

Diario de Hombres
Me siento tan “Carrie Bradshaw” con este blog, el personaje principal de la extinta más no olvidada serie de TV “Sex & The City”…
Claro, salvando las ENORMES distancias, Caracas definitivamente no es New York y no creo que termine el último capítulo en Paris mandando a freir monos a Barishnikov para empatarme con el hipermangazo de Big, y faltan Miranda, Charlotte y Samantha, para disfrutar de una “económicamente-imposibles” cotidianidad entre Manolos Blanik’s, Jimmy Shoes, DKNY’s y Narcisos Rodríguez; pero creo que lo que más me diferencia del personaje de Sarah Jessica Parker… es que SOY HOMBRe.
Con este primer párrafo, ya deben muchos estar diciendo “Pobre loca tercermundista con visiones plastificadas del primer mundo”, y por ahí vamos a empezar: por definir que es una “Pobre Loca”. Tenemos muchos nombres en nuestra famosa condición de homosexuales, desde el tradicional y consabido (y quien sabes si más antiguo) Marico, hasta loca, mana, mariposón, gays (palabra muy alegre que nos robamos del inglés), y miles de otros apodos que alrededor del mundo nos califican, estereotipan y tratan de colocarnos dentro de una categoría de tercer sexo. Llegará el día en que la casilla de “Sexo” de las plantillas tendrá una interminable lista que irá mucho más allá de la bipolaridad Masculino-Femenino, pasando por homosexuales lesbianas, trasvestis, transexuales, bisexuales, y cualquier cantidad de nuevas tendencias que día a día aparecen. Pero aquí es donde debemos diferenciar entre el sexo y la sexualidad. Se nace o no se nace hombre o mujer, nadie nace siendo otra cosa (salvo los hermafrodita, que es otro tema distinto) y es algo contra lo que es muy difícil luchar. Nuestros padres vincularon nuestra educación a nuestro sexo, si fuimos varones nos pusieron a jugar béisbol, nos enseñaron a usar un alicate y un martillo, nos pusieron pantalones y no faldas; y nos enseñaron a apreciar la figura femenina (¿cómo creen que hacen los diseñadores y Osmel Sousa?).
La mayoría de los trasvestis que he conocido (y reconozco que no son muchos) han tenido problemas con la figura masculina(paterna), ya sea por su ausencia absoluta o su aberrada y depravante presencia sobre todo a altas horas de la noche en la cama del infante futura Reina, y no me refiero solo al padre sino también al tío o padrastro o primo o quien sea que funja como el hombre de la casa. También he visto casos de madres que no queriendo un hijo varón mariquean al muchacho generándoles una terrible confusión sexual. ¿Será niño o niña? Es la pregunta que salta a la vista cuando uno ve una niño con aquellos rulos que matan de envidia a los estilistas, y unos vestiditos que sin ser rosados o completamente femeninos, dejan un halo de duda más allá de lo aceptable. Señora Madre, si alguna lee esto, NO ME MARIQUEE AL MUCHACHO, si usted quería una niña y nació un niño, la que se jodió fue usted y no me joda a la criatura.
Podemos decir entonces que un hombre con posturas femeninas, pantalones ajustados para moldear sus cadera al mas puro estilo femenino, que se saca las cejas más allá de lo que hubiera permitido la Dietrich, que se maquilla, que usa franelas ajustadas que dejan ver un incipiente conato de busto y que se para con los pies formando ángulo de 90 grados, es una loca, por todos los traumas de la infancia y porque en el fondo se sienten más mujeres que hombres, se les enseñó a ser así, vaginas cerradas con clítoris hiperdesarrollados y erectiles con los ovarios guindando entre las piernas...
Ahhhh pero hay de todo en la viña del señor. También conocemos los famosos casos de los trasvestis bien dotados (neumáticos y bien dotados como dice el personaje de la “Agrado” en “Todo sobre mi madre”) que disfrutan de todo el placer del ser femeninos sin dejar de disfrutar del poder de su sexo, tienen las armas del hombre y la mujer en un solo cuerpo.
Y tenemos también a las locas fuertes, que no se visten de mujeres, pero tienen actitudes 100% femeninas en su interrelacion con el mundo, al hablar, gesticular, etc., y que asumen su homosexualidad de la forma más evidente y agresiva, es aquel “yo si soy marico ¿y?” no es que posean un deseo innato de ser mujeres, sino que constituye una parte de la cultura gay que no podemos suprimir ni reprimir. Es una afrenta a la sociedad, es el escudo que se usa para colocar a la atacante comunidad lejos de nuestros espacios.
Después de toda esta cháchara incansable, queda entonces ¿y que fue de los que no parecen gays?, pues fácil nunca podrán determinar si somos o no somos, la sombra de la duda cae sobre nosotros, salvo cuando nos conocen por más de un año y las mujeres no nos llaman, no nos acostamos con la zorra de la oficina, vamos a las fiestas con “una amiga” y no con “una novia”, y todos quedan boquiabiertos cuando les dices que eres soltero, solvente y que pareces una versión criolla del reality show “The Bachelor”, (cuando en realidad queremos vivir nuestro “Boys meet Boys”); es entonces cuando la duda queda materialmente despejada y empiezan los cambios de actitud, pero ese es tema de otro post…
Sólo les pido algo “no me llamen loca…Ok?”, porque no todos queremos ser mujeres, solo queremos a otros hombre, no todos ansiamos sacarnos las cejas (esa vaina duele mucho, parecen cosas de sadomasoquistas), y maquillarnos cada mañana (con afeitarnos, a veces, tenemos suficiente trabajo) disfruto enormemente de cada código gay, los conozco y los domino, pero estoy orgulloso y contento de ser hombre, si quieres llámame loco porque evidentemente no soy el más cuerdo de todos, pero no me cambies el sexo que ya con mi sexualidad tengo.