miércoles, enero 12, 2005

Voy al Gym ... Amén


guacha1
Originally uploaded by cybearccs.

A Partir de hoy acompañaré mis post con algunas fotos que he recopilado a lo largo de estos años... no soy profesional, pero es un buen hobbie. En esta foto estaba en las Cueva del Guacharo donde sentía que todo había nacido por ahí, me imaginaba como un espermatozoide perdido en el útero del mundo buscando un ovulo que me permitiera cumplir mi objetivo en esta vida...
Ahora entrando en materia, nada se aleja más de Ricky Martin, que una foto mía en traje de baño en la orilla de la piscina de la casa de la playa. No pudiera decir que soy absolutamente feo, pero la panzota y el pelero (en la cabeza y el cuerpo) me han alejado de ese prototipo de belleza alienígena que pregonan las grandes estrellas del cine y la tv contemporáneas; digamos que me encuentro más cerca del mono que Ben Aflleck (OJO… él se depila).
Soy gordito desde que recuerdo y la mayoría de mis amores, presentes y pasados, han sido desde rellenos hasta gordos, y desde lampiños hasta genuinas alfombras, el problema siempre fue… encontrarlos.
El culto a la belleza (y ni hablar de eso en Venezuela) se ha vuelto obsesivo en todos los grupos sexuales (héteros y homos por igual), salir del trabajo para el gym es la religión moderna; comparar abdominales, bíceps, triceps deltoides y demás, son las nuevas oraciones, tomar aminoácidos, barras proteicas y otros “aumentadores” son la nueva comunión y algo que les quedó del ascetismo fue el constate ayuno y un enorme sentido del sacrificio “No Pain No Gain” (de terror).
Los gays se volvieron entonces en los grandes gurús-sabios-maestros-iluminados-sacerdotes de esta nueva religión en la que los gorditos amantes de los carbohidratos, la buena mesa, una buena TV y que salimos del trabajo para ir al cine, o que en vez de montarnos en una caminadora nos aplastamos en la cama con un buen libro, en los peores pecadores; los chicos de peso somos las modernas magdalenas que injustamente somos endilgados de ser lo que no somos. Nos dicen flojos (sí lo soy), que no tenemos voluntad (a muchos los reto a dejar de fumar), que nos vamos a morir jóvenes (eso no lo sabe nadie sino Dios), etc etc etc, es una retahíla de frases prefabricadas que repiten como adoradores de culto ("ARREPIENTETE!!!"). Y lo peor de todo es… las inquisidoras discotecas…
Dejé de ir a las discos hace años por la misma razón: Ser la burla de la noche, recibir miradas despectivas de estos “adoradores” porque juran que yo también quiero adorarlos (nada más lejos de mi religión), tener que aprender a bromear sobre nosotros mismos y a ser simpáticos porque si además de feos, odiosos, nos jodimos. Lo único que falta en la puerta de las discos es una hoguera para quemar a los herejes que osen intentar entrar al templo donde las orgias sagradas de los modernos semidioses se llevan a cabo.
No me gustan los cultos, reconozco que tengo que bajar de peso por una razón de salud, pero todo a su momento, por ahora he descubierto una nueva religión que medio me funciona “Los Osos”, este nuevo culto también tiene sus dimes y diretes, pero por lo menos me brinda la oportunidad de acercarme a la divinidad…

En una próxima entrega… “Co…o, soy gay!?”

1 comentario:

Anónimo dijo...

Estimado:

Te invito a conoser ser y estar, donde los Dioses del Olimpo hablan de la diversidad sexual, a veces soez, a veces divertido, pero con un toque excelente.

Entra a http://www.seryestar.blogia.com

Saludos