jueves, octubre 06, 2005

Cada Loco Con Su Tema


Arcano sin numero ó 0 El Loco.
22 arcanos me han inspirado para continuar con mi vida, espero que estas próximas 22 historias me ayuden a clarificar mi vida y en el proceso, los entretenga. Hoy empiezo con mi favorito y más querido. El Loco.

Tenía que saltar. No podía seguir en lo mismo, 7 años sin estar seguro de lo que sentía me estaban atormentando. Necesitaba salir de eso y no tengo dudas, de todo lo demás no puedo dar ninguna certeza. La locura me poseyó y sin pensarlo mucho más, brinqué. Abajo no se que me espera quizás un hermoso futuro, quizás un valle de espinas, lo que sea que esté, lo enfrentaré o aceptaré cuando llegue allá. Por ahora solo me queda disfrutar la caída. Abrí mis alas de la fe ciega para tratar de caer de pie y suavemente, pero también estoy preparado para caer de platanazo o de culo, pero la flor que el loco lleva en la mano representaba en mí, mi capacidad de amar que cada instante que pasaba fuera del agua y lejos de la tierra marchitaba un pétalo que se desplomaba infértil, sin olor y sin belleza para ser pisado por todos los que intentaban quitármela. Hasta por ese perro tan hermoso y tan fiel que no me deja partir con prevendas de genuino cariño que me hacen añorar lo que dejo, que me obliga a pensarlo dos, tres, mil veces, pero que no podrá alejarme de mi destino y de mi meta, salvar la flor en mi mano. Mi mente vuela con la pluma en mi cabeza, la única pluma que no se me ha caído de tanto enfrentar al mundo con mi sexualidad, todas las demás las dejé en marchas del orgullo, discotecas y enfrentamientos ante los más recatados en salas de cine y centros comerciales agarrando la mano de mi novio o metiendo mi mano en su bolsillo trasero para pellizcarle una nalga.
Soy un loco dirán muchos, y tienen toda la razón, porque solo los locos podemos lanzarnos al futuro sin ver, sin temer, por el mero gusto de la aventura. Todos tenemos nuestros terribles momentos de genuina locura, y pocos llegan abajo a ver las consecuencias de su aventurera caída, pero aquellos que pisamos fondo, alguna vez, adoramos esos momentos de incertidumbre ingrávida, en los que nuestra mente sin peso ni carga, flota y se libera, dejándose fluir para decir un inalterable “me voy, porque no se si te quiero.”
Decir la verdad, enfrentar los retos de la verdadera vida, salir del closet, una vez más, nos van quitando lastre y nos dan alas más largas y fuertes para partir.
Amo al loco, al que tengo dentro y al que veo fuera, que me permite recibir cada día con la incertidumbre de saber si realmente desperté con todo y cuerpo, que me permite disfrutar de mis paseos con mi querida Brenda*, que me permite deleitarme con los colibríes libando en las cayenas del jardín de la casa, que me permite experimentar con los placeres de mi sexualidad y de las bellas artes, que me permite escribir estas prosas o pintar un cuadro. Y sobre todo, amo al loco que me permite continuar con mi vida y que sé que no dejará morir mi flor en la mano, y que es capaz de dar la vida, por no perder la capacidad de amar.

*Brenda: Mi Perra Boxer de 4 años. Una loca de carretera, inteligente y con Desorden de Atención.

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