martes, enero 11, 2005

No me llames loca... Ok?

Diario de Hombres
Me siento tan “Carrie Bradshaw” con este blog, el personaje principal de la extinta más no olvidada serie de TV “Sex & The City”…
Claro, salvando las ENORMES distancias, Caracas definitivamente no es New York y no creo que termine el último capítulo en Paris mandando a freir monos a Barishnikov para empatarme con el hipermangazo de Big, y faltan Miranda, Charlotte y Samantha, para disfrutar de una “económicamente-imposibles” cotidianidad entre Manolos Blanik’s, Jimmy Shoes, DKNY’s y Narcisos Rodríguez; pero creo que lo que más me diferencia del personaje de Sarah Jessica Parker… es que SOY HOMBRe.
Con este primer párrafo, ya deben muchos estar diciendo “Pobre loca tercermundista con visiones plastificadas del primer mundo”, y por ahí vamos a empezar: por definir que es una “Pobre Loca”. Tenemos muchos nombres en nuestra famosa condición de homosexuales, desde el tradicional y consabido (y quien sabes si más antiguo) Marico, hasta loca, mana, mariposón, gays (palabra muy alegre que nos robamos del inglés), y miles de otros apodos que alrededor del mundo nos califican, estereotipan y tratan de colocarnos dentro de una categoría de tercer sexo. Llegará el día en que la casilla de “Sexo” de las plantillas tendrá una interminable lista que irá mucho más allá de la bipolaridad Masculino-Femenino, pasando por homosexuales lesbianas, trasvestis, transexuales, bisexuales, y cualquier cantidad de nuevas tendencias que día a día aparecen. Pero aquí es donde debemos diferenciar entre el sexo y la sexualidad. Se nace o no se nace hombre o mujer, nadie nace siendo otra cosa (salvo los hermafrodita, que es otro tema distinto) y es algo contra lo que es muy difícil luchar. Nuestros padres vincularon nuestra educación a nuestro sexo, si fuimos varones nos pusieron a jugar béisbol, nos enseñaron a usar un alicate y un martillo, nos pusieron pantalones y no faldas; y nos enseñaron a apreciar la figura femenina (¿cómo creen que hacen los diseñadores y Osmel Sousa?).
La mayoría de los trasvestis que he conocido (y reconozco que no son muchos) han tenido problemas con la figura masculina(paterna), ya sea por su ausencia absoluta o su aberrada y depravante presencia sobre todo a altas horas de la noche en la cama del infante futura Reina, y no me refiero solo al padre sino también al tío o padrastro o primo o quien sea que funja como el hombre de la casa. También he visto casos de madres que no queriendo un hijo varón mariquean al muchacho generándoles una terrible confusión sexual. ¿Será niño o niña? Es la pregunta que salta a la vista cuando uno ve una niño con aquellos rulos que matan de envidia a los estilistas, y unos vestiditos que sin ser rosados o completamente femeninos, dejan un halo de duda más allá de lo aceptable. Señora Madre, si alguna lee esto, NO ME MARIQUEE AL MUCHACHO, si usted quería una niña y nació un niño, la que se jodió fue usted y no me joda a la criatura.
Podemos decir entonces que un hombre con posturas femeninas, pantalones ajustados para moldear sus cadera al mas puro estilo femenino, que se saca las cejas más allá de lo que hubiera permitido la Dietrich, que se maquilla, que usa franelas ajustadas que dejan ver un incipiente conato de busto y que se para con los pies formando ángulo de 90 grados, es una loca, por todos los traumas de la infancia y porque en el fondo se sienten más mujeres que hombres, se les enseñó a ser así, vaginas cerradas con clítoris hiperdesarrollados y erectiles con los ovarios guindando entre las piernas...
Ahhhh pero hay de todo en la viña del señor. También conocemos los famosos casos de los trasvestis bien dotados (neumáticos y bien dotados como dice el personaje de la “Agrado” en “Todo sobre mi madre”) que disfrutan de todo el placer del ser femeninos sin dejar de disfrutar del poder de su sexo, tienen las armas del hombre y la mujer en un solo cuerpo.
Y tenemos también a las locas fuertes, que no se visten de mujeres, pero tienen actitudes 100% femeninas en su interrelacion con el mundo, al hablar, gesticular, etc., y que asumen su homosexualidad de la forma más evidente y agresiva, es aquel “yo si soy marico ¿y?” no es que posean un deseo innato de ser mujeres, sino que constituye una parte de la cultura gay que no podemos suprimir ni reprimir. Es una afrenta a la sociedad, es el escudo que se usa para colocar a la atacante comunidad lejos de nuestros espacios.
Después de toda esta cháchara incansable, queda entonces ¿y que fue de los que no parecen gays?, pues fácil nunca podrán determinar si somos o no somos, la sombra de la duda cae sobre nosotros, salvo cuando nos conocen por más de un año y las mujeres no nos llaman, no nos acostamos con la zorra de la oficina, vamos a las fiestas con “una amiga” y no con “una novia”, y todos quedan boquiabiertos cuando les dices que eres soltero, solvente y que pareces una versión criolla del reality show “The Bachelor”, (cuando en realidad queremos vivir nuestro “Boys meet Boys”); es entonces cuando la duda queda materialmente despejada y empiezan los cambios de actitud, pero ese es tema de otro post…
Sólo les pido algo “no me llamen loca…Ok?”, porque no todos queremos ser mujeres, solo queremos a otros hombre, no todos ansiamos sacarnos las cejas (esa vaina duele mucho, parecen cosas de sadomasoquistas), y maquillarnos cada mañana (con afeitarnos, a veces, tenemos suficiente trabajo) disfruto enormemente de cada código gay, los conozco y los domino, pero estoy orgulloso y contento de ser hombre, si quieres llámame loco porque evidentemente no soy el más cuerdo de todos, pero no me cambies el sexo que ya con mi sexualidad tengo.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

loca....

mira pana con respecto a lo q dices en tu ficha personalsobre si se puede ser macho y gay...te digo lomismo que me dijo mi padre: "eso de ser marico es una vaina muy de hombres"...pero tranquilo no te sientas mal hay casos mucho mas complejos como el mio, que soy una mujer lesbiana atrapada en el cuerpo de un hombre asi que tecnicamente soy heterosexual y homosexual a la vez ¿ves que fàcil es?...aunque si de casos bizarros vamos a hablar te puedo contar el de un tipo hetero que se cambiò el sexo para poder conquistar a una lesbiana...por cierto la lesbiana no le parò bolas y se tuvo qu equedar sin el chivo y sin el mecate...¿ves que puede ser peor?
porcierto me hiciste acordar de un afrase famosa: "mi vida es como en sex & the city, solo que en Caracas y sin sexo"

TecBear dijo...

Osea Gerardo.. Yo poniendo la vaina sutilmente en mi blog, como para que la gente no se vaya a infartar y salir con antorchas a lincharme y tu agarrando el toro por los cachos. Excelente post, muy franco y muy directo.

Abrazos!

Anónimo dijo...

Yo francamente creo no solo que eres una loca fuerrrrte sino que tus actitudes de loca escritora y auto-afamada te hacen ser peor.

Anónimo dijo...

Buenas. Es cierto te apoyo 100% en lo que dices de que no es bueno que te llamen LOCA. Considero que no todos por ser gays tenemos que ser locas. Me da dolor de cabeza cuando me Dicen amanerado. afeminado.. no se por que lo dicen si es por que se me salen las plumas de pavo real o de gallinas.en fin no es justo que nos jusguen y nos califiquen on nombre como de estraterrestres por que considero que el hombre mas macho alguna ves tubo que tener sexo con otro aunque fuese jugando a papá y mamá!! te felicito por tu blog tambien soy de Venezuela. abrazos "No le pares bolas a la vida que ella no lo hace contigo"...!!